A Camps se le fue la olla
Por Juan Luis Valenzuela (Fuente: El Plural)
Es difícil interpretar las palabras de ayer del dirigente valenciano en el sentido de que el líder de la oposición socialista desea no sólo su muerte, sino que lo asesinaría para verlo boca abajo en una cuneta, sin tener duda razonada al menos de que el Presidente valenciano sufría en ese momento un trastorno mental transitorio. Es inverosímil porque salvo extremistas, esperpentos berlusconianos o fanáticos militantes ultras, nadie con buena salud en su coco se atrevería a utilizar ese argumento tan revanchista.
