La cacique del cortijo
Por Vicente Bernabeu
La verdad es que me cuesta elegir por dónde empezar. ¡Habría tanto de lo que hablar¡ Tenía pensado describir el Pleno del 15 de marzo en nuestro Ayuntamiento de Ibi, pero todo lo que podía decir, vistos los sucesos acaecidos ya ha perdido la poca relevancia que pudiera haber tenido.
El pleno se desarrollaba con tranquilidad, se iban a aprobar los presupuestos de todas maneras. Los concejales de la oposición hicieron su labor, resaltando aquello que no les parecía bien. Hasta ahí, lo normal.
La primera señal de alarma saltó cuando el concejal del PSOE, Sr. Alberto, preguntó al concejal de RR.HH. Sr. Rafa Pastor, sobre el pago de unas horas extraordinarias de las secretarias de “esta alcaldesa”. El Sr. Pastor respondió educadamente a la pregunta, pero entonces entró en el juego “esta alcaldesa” y textualmente le espetó al concejal Sr. Alberto “… lo mínimo que puede hacer es cerrar la boca”. Naturalmente, al concejal aludido se le negó el turno de réplica que solicitó, porque “esta alcaldesa” ya se lo había sentenciado al más puro estilo Tejero (“¡se callen coño!”. Le faltó decir). Eso es lo que le gustaría, que la oposición cerrase la boca.

