Por Gonzalo Milla Tebar
Algunos políticos creen o piensan que cuando gobiernan mucho tiempo en un pueblo, ciudad o comunidad por mayoría, ya les pertenece. Se hacen dueños y señores de todos los medios de comunicación, se vuelven fanfarrones, groseros y chulos.
Estamos presenciando estos días el enfrentamiento entre los miembros del Partido Popular por el “potaje” que tienen liado. Se han peleado por Caja Madrid, también se han espiado entre los mismos compañeros y todo este “zarangollo” huele a corrupción.
Lo más escandaloso de esta trama es que lo niegan y se chulean llamando mentirosos a los demás.
Por un lado forman una comisión teatral que han cerrado antes de abrirla porque algo temen. A la oposición se les ha negado los documentos que les han pedido. El Partido Popular con su mayoría, con su mayoría no ha permitido que se presentaran a declarar los imputado que debían presentarse. Ha sido una comisión antidemocrática, vergonzosa y repugnante, al estilo de la dictadura.
Todo esto ha ocurrido en la Comunidad de Madrid, pero ¿qué pasa en la Comunidad Valenciana con los 8 trajes del señor Camps? Parece que fueron pagados con billetes de 500 € (que de esos se ven pocos) por el señor Crespo, ex Secretario de Organización del Partido Popular gallego, ahora encarcelado por esta trama.
Está claro que el señor Camps ha mentido haciéndonos creer que esos 8 trajes, bastante caros, los ha pagado él. Se está demostrando que miente y pese a eso aún se chulea.
Creo que lo menos importante es el valor que pueden tener esas prendas, algunas incluso traídas de Italia, como si este señor fuera el Rey. Lo que tendríamos que valorar es lo que esconde detrás de esos trajes. ¿Es que ha pagado algo a cambio el gobierno valenciano por esos trajes? Hay un dicho que dice que “el que regala bien vende” y que “nadie da duros a cuatro pesetas”.
Señor Camps, si es usted tan democrático y cree que no nos miente, presente las facturas de esos trajes y todo aclarado. De lo contrario nos quedará esa duda, la de que algo se esconde y no muy limpio.
¿Qué habremos pagado los valencianos por esos trajes? Algo importante ya que, por decir la verdad le ha costado el puesto de trabajo al Señor José Tomás y por lo que han intentado echar al juez Garzón hasta del país.
