Por Alberto Hernández Sola
Tras escuchar en el día de ayer a la señora alcaldesa en su intervención en Radio Ibi, la radio pública que pagamos todos los ciudadanos del pueblo, solo puedo sentir vergüenza como concejal del Ayuntamiento de Ibi y pido disculpas a todas aquellas personas, que como yo, se sintieron una vez más engañados por Mayte Parra.
Lo que no podemos permitir es que la representante de todos los ciudadanos ibenses utilice los medios públicos para mentir una y otra vez o moldear la realidad según le convenga.
Primero se atreve a afirmar la señora alcaldesa que pedimos informes todos los días y que tenemos saturados a los funcionarios públicos. Nada más lejos de la verdad, ya que solicitamos solamente los informes que creemos convenientes, más concretamente, en el último año, hemos realizado 21 solicitudes, a las que a la mayoría no nos han contestado todavía, por lo que mucho trabajo no les ha supuesto. Pedimos acceso a la documentación que están en los departamentos del Ayuntamiento y que no cuesta más que algunos minutos en dejárnosla ver. Pues a esto también nos niegan una y otra vez el acceso, incumpliendo la ley y coartando nuestra labor como políticos de la oposición y nuestro derecho como ciudadanos ibenses. A esto es a lo que se referiría la señora alcaldesa con que saturamos la administración y lo que ocurre es que pedimos documentos que les incomoda enseñarnos y que ponen en evidencia la pésima gestión del Partido Popular, como es el caso del informe de las deficiencias del polideportivo.
También menciona que la oposición les ha llevado a fiscalía en infinidad de ocasiones y que nunca se ha conseguido nada. Le tengo que recordar que siendo ella concejal del Partido Popular en el Ayuntamiento, denunció al partido socialista todas las veces que creyó conveniente, jugando sucio en plena campaña electoral y en todos estos procesos la justicia les quitó la razón. Hoy por hoy el caso de la caja B del polideportivo ya está en el juzgado, por lo que el fiscal ha visto indicio de delito. Creo que la diferencia es importante. La oposición no denuncia por denunciar y en plena campaña electoral, sino que denuncia cuando tiene indicios de que se ha cometido alguna irregularidad con dinero público, labor que nos corresponde como oposición por mucho que les pese.
Me ha sorprendido que precisamente ahora, diga la señora alcaldesa que se va a arreglar la Casa Gran, el polideportivo municipal, la fábrica Payá y un sinfín de edificios municipales; A mí me daría vergüenza hacer estas declaraciones públicamente cuando durante seis años se ha dejado que estos edificios emblemáticos se deterioren sin poner ninguna solución. Tan solo con el informe de todas las deficiencias del polideportivo, que parece un campo de batalla, y una denuncia pública hecha por mi persona han saltado las alarmas en el equipo de gobierno. Parece que el trabajo lo tenemos que hacer la oposición y que el equipo de gobierno del Partido Popular se dedica a grandes fiestas, derroche de dinero y gastos superfluos.
Por último le voy a pedir a la señora alcaldes y al señor Agüera que dejen de faltar a la verdad sobre el tema de las tarjetas VISA. Ellos saben que con el listado general de la contabilidad no se ven los extractos detallados de los gastos, sino un epígrafe que suele ser genérico. Como responsables públicos y por utilizar dinero público es obligación del equipo de gobierno dar cuenta de éstos, no solo a los concejales de la oposición, sino a toda la ciudadanía, lo dice la ley. Pero la señora alcaldesa parece que el estado de derecho lo confunde con un estado autoritarista donde nadie le puede pedir cuentas de nada, pero con nosotros se equivoca. En este caso y en el de los viajes que presuntamente ha realizado ella y su familia gratuitamente, la solución es muy fácil y terminaría con esta situación de incertidumbre en la ciudadanía; enseñe los justificantes del pago de los viajes que ha hecho usted y su familia y déjenos acceso a los extractos de las tarjetas de los concejales del equipo de gobierno y así cumplirá con las normas que rige un estado de derecho, con todas aquellas que nos permite a la oposición realizar nuestro trabajo y que día tras día se salta a la torera el equipo de gobierno del Partido Popular.
