
En la pastoral, titulada “Derechos sociales y caridad política. Una renovada pastoral obrera”, Amigo Vallejo destaca que «la excesiva flexibilidad del trabajo pone serias dificultades a la plena realización del hombre en su actividad diaria y hace casi imposible una aceptable vida familiar». Para el Cardenal Arzobispo de Sevilla «si esta flexibilidad se entiende únicamente como una mejor utilización de los recursos, más producción y eliminación de la seguridad en el empleo, no cabe duda de que se trata de un verdadero atentado a los derechos del trabajador».
Amigo Vallejo ha recalcado que, «aunque en el origen de la flexibilidad laboral pueden estar las exigencias actuales en la organización empresarial del trabajo y de lo competitivo, no deja de pensarse que esta flexibilización sea una estrategia, incluso política e ideológica, para unas determinadas y no siempre confesables finalidades».
El documento hecho público manifestando que en la flexibilidad del trabajo, «hay cuando menos una sospecha de utilización del trabajador en la medida de los intereses de la producción y del mercado», añadiendo además que esa flexibilidad «provoca unas evidentes condiciones de inseguridad en el empleo, incertidumbre permanente y desorganización de la vida individual y familiar».
