Por Arturo Domenech García
Desgraciadamente ya nos tienen acostumbrados los dirigentes del Partido Popular a asistir a sus luchas internas para hacerse con el poder.
En estos días estamos asistiendo a un espectáculo como poco bochornoso. Me refiero a la denuncia que hace el mismo Partido Popular de Castalla contra su propio Alcalde por su forma de proceder. Nada más y nada menos que lo acusan de un presunto delito de cohecho y apropiación indebida.
Pero ¿dónde estamos?, ya no hacemos falta la oposición para denunciar a nuestros adversarios políticos, ellos mismos se valen y sobran, dentro de sus filas ya hay suficientes elementos de discrepancia para entre ellos iniciar sus propias batallas, que lejos de ser políticas y dentro del seno del partido, transcienden a ámbitos judiciales que tanto les gusta a ese partido, especialmente cuando no tienen ni pruebas.
Parece que estas cosas se contagian, porque no hace falta que recuerde los asuntos que se le acumulan al Partido Popular de Ibi, Caja B del Polideportivo, Urbanización del Alamí, Barbera y Santa Lucia, denuncias a técnicos municipales, dimisión de concejal, expulsiones del partido, denuncias de Magistratura de Trabajo por contrataciones irregulares, clausura del polideportivo por mal estado de las instalaciones, etc… un elenco de asuntos que son los que verdaderamente hacen que se colapse el Ayuntamiento. Los técnicos lo único que hacen son informes y más informes para defender todas estas malas prácticas, prácticas que pasan por hacer las cosas a golpe de “mando y ordeno” que es como se gobierna en Ibi.
El Sr. Agüera nos acusa de que tener problemas dentro del PSOE y no se de donde saca esta idea, lo cierto es que afina mucho con los demás y no tiene ni “pajolera” idea de lo que ocurre dentro de su partido, mejor dicho, no quiere tenerla, pues continuamente estamos asistiendo a jugarretas dentro de su Grupo Municipal que se hacen entre ellos y que dejan patente el mal ambiente interno que existe, un mal ambiente que una vez más se produce por la forma autoritaria que tiene nuestra alcaldesa de gobernar y la forma ocultista del Sr Agüera.
Y para animar más este verano caluroso que estamos teniendo sale a la palestra su buena amiga y colaboradora, la dimitida Ana Sarabia, que suelta por esa boquita declaraciones que no tienen desperdicio. Nos ha dejado perfectamente claro, por si teníamos alguna duda, que el Partido Popular no necesita enemigos, que dentro de sus filas hay suficiente lucha interna como para desestabilizar cualquier Ayuntamiento.
Lamentablemente la realidad es que esta manera de gobernar tan ocultista y a golpe de “Alcaldazo” del Partido Popular, lo único que conduce es a estar más tiempo pensando en como defenderse y salir airoso, que en hacer avanzar a nuestro pueblo, un pueblo que nunca ha estado tan mal cuidado y tan sucio como ahora, que nunca en su historia ha tenido tantos asuntos turbios que explicar, en definitiva, un pueblo que no se merece un equipo de gobierno que ha demostrado sobradamente que lo que quiere es engañar a los ciudadanos con churros y chocolate y que se empeña en esconder a los ciudadanos las verdaderas miserias que encierran dentro de sus filas.
