Hace unos días leí un artículo de Antonio Martos por el que pude saber que esta alcaldesa se había dado nuevamente una vuelta por los estudios de Radio Ibi. Era víspera del Avis y no me apetecía provocar mi salud intestinal, por lo que pospuse para ayer la escucha del más que previsible mitin.
Cuanto más la escucho, más me doy cuenta de que esta alcaldesa, con el poder que le gusta ejercer, bien podría exigir una llave del estudio de radio y aprender a utilizar ella sola el equipo. Ella no necesita ningún periodista al lado, pues pocas preguntas le hacen ya que prefiere los monólogos, y cuando se las hacen, la respuesta suele durar varios minutos y el tema es libre.
Se dedica a repetir, porque dice que a la oposición le molesta oírlo, que le ha ahorrado su sueldo a las arcas municipales. ¡Qué equivocada está! Un ahorro coherente nunca puede molestar a nadie con dos dedos de frente. Lo que molesta son las mentiras y las medias verdades. Que haya tantas varas de medir como a la primera autoridad le venga bien, eso molesta. Sra. Parra, usted por ley tuvo que elegir entre el sueldo de alcaldesa o el de diputada y eligió el más alto. Si además de “ahorrarnos” su sueldo, renunciase a las dietas e indemnizaciones que sí cobra del Ayuntamiento de Ibi y se conformase con su salario y complementos de diputada ¡pues miel sobre hojuelas! Además sería estupendo que consiguiese ya alguna inversión fruto de su puesto de diputada. Pero no es esto, precisamente, lo que tenemos en Ibi.
Para saber cuántas veces ha traído a Ibi esta alcaldesa los institutos, las carreteras, los parques, los colegios, los centros de salud, los juzgados y el Registro de la Propiedad, basta con contar las veces que ha cogido un micro en público. Y en ninguna de esas ocasiones habla de la segunda parte de esas realidades, de su financiación, que en pocos casos ha sido gracias a su amigo Camps. Para empezar, los institutos no los ha traído el “muy honorable”, ya estaban hechos hace muchos años (tantos años que la propia alcaldesa cursó en uno de ellos el bachiller) porque antes del actual le recordamos que habían otros; en cuanto a las carreteras, imagino que ella se referirá a la de Alcoy-Yecla, que es un “muerto” que nos han endosado y cuyo mantenimiento y responsabilidad de lo que pueda venir ahora es de Ibi; los parques (en singular, Sra. Parra, en singular, que usted sólo ha hecho uno), se han construido a cargo una promotora a la que “esta alcaldesa”, a cambio, ha exonerado del pago de licencias y tasas. Cuando habla de los colegios, “esta alcaldesa” obvia decir que el acondicionamiento de los mismos se había aletargado desmesuradamente por culpa de la incompetencia de la Generalitat. Y, por supuesto, la Sra. Parra tampoco explica que el centro de salud ha sido financiado por el gobierno central (PSOE) ni que los juzgados han corrido a cargo de todos y cada uno de los ibenses, sin perspectiva cercana de poder recuperar su coste. Total, que de Camps, nada de nada.
Y después de todo ello, “esta alcaldesa” tiene la cara dura de decir que Camps tiene a Ibi en una alta consideración. Como reza un dicho popular le habremos de decir “NO NOS QUIERAS TANTO, TIO PACO”.
Tampoco duda en declarar que ella se desvive por Ibi y por sus asociaciones y su cultura. ¡Haga el favor, Sra. Parra, que miente usted cada vez que respira! ¿Acaso el problema provocado por usted en la Pilen ha beneficiado de modo alguno a las asociaciones? ¿Y qué hay del ocio para nuestros jóvenes, que se ven forzados cada fin de semana a coger el coche y marcharse de Ibi?
Además, insiste (a ver si de tanto repetir la mentira, se convierte en verdad) en que la oposición no hace más que acudir al fiscal y a los juzgados, mientras obvia, porque le interesa, que ha sido ella y sus compañeros de partido quienes se personan como acusación particular contra una ex concejal de su propio partido.
Se permite, esta alcaldesa, darle un halo de credibilidad a una conversación de cafetería con un ”experto” en psicología, en la que tacha a la oposición, entre otras cosas, de ineptos y les acusa de padecer una “proyección destructiva” ¿?. En realidad lo que tendría que hacer es acudir ella misma a una de esas consultas y acostarse en el diván varias sesiones continuas.
Mientras tanto, no oigo nada de entregar la documentación solicitada por la oposición para que pueda ejercer la labor que el pueblo de Ibi le encomendó. Nada de los cursos de prestidigitación a los que deben asistir para hacer desaparecer (ocultar) facturas y documentación varia.
¡Qué bien hice en no escuchar este monólogo la víspera del Avis! Si alguien podía pensar que en ese espacio se iba a hablar de fiestas, ya sabrá lo equivocado que estaba. No ha sido otra cosa que más de lo mismo: insultos, injurias e improperios hacia la oposición. Y DE AUTOCRÍTICA, CERO.
Sigo pensando que tampoco tomó suficiente interés en la asignatura de “Lengua y Literatura”, pues es incapaz de conjugar los verbos completos: sólo practica la primera persona si se complementa con algo positivo, o bien la tercera (singular o plural, según casos) si el complemento es negativo. En fin, nadie es perfecto.
Vicente Bernabeu Brotons
