Según la tesis doctoral de este catedrático, con una estructura de edades como la actual, encogida por la base y muy ancha en la parte central, comienzan a surgir problemas que harán que el modelo sea insostenible, no de manera inmediata, pero sí a largo plazo. En su Tesis (2008) auguraba que con independencia del crecimiento demográfico, el sistema de pensiones contributivas iba a entrar en déficit a partir de la segunda mitad de la década de los veinte y también concluía que es necesario introducir cambios si se quiere evitar la quiebra financiera de un mecanismo que ha contribuido de manera indudable al bienestar de la sociedad española.
Conozco a muchas personas que preferirían compatibilizar más el trabajo con la vida familiar durante toda la vida laboral aunque tengan que jubilarse unos años más tarde, ya que esta científicamente probado que ha aumentado la esperanza de vida y la esperanza de vida con salud. Estas personas también que han llegado a las mismas conclusiones que este profesor.
No parece disparatado el reajuste de la edad de jubilación, y digo reajuste porque nunca será igual el trabajo de un minero, que el de un banquero. Parece una medida necesaria que requerirá de cambios sustanciales en el modelo, pensando, eso sí, en el futuro, no en ganar las próximas elecciones, ya que es una medida impopular. Por supuesto tendrán que participar en estas decisiones todas las partes implicadas.
Este tema merece un amplio estudio y debate. Hace décadas que empezó este debate. ¿Postergamos el debate diez años y dejamos que el sistema de pensiones quiebre? Si queremos salvar las pensiones ya no vale con echarle la culpa a Zapatero.
