En aquel momento se reunió el Sr. Onsurbe con este grupo de personas para comprobar la falta de accesibilidad en la Oficina de la Juventud y la TourisInfo. La misma carecía de las mínimas condiciones para el digno acceso de personas con dificultades de movilidad. Entonces todo fueron buenas palabras y la “inequívoca voluntad» de dejar estas dos dependencias municipales perfectamente accesibles. La cruda realidad es que, transcurridos dos años, las cosas siguen igual que estaban.
En el último de mayo le recordé al Sr. Onsurbe las mismas palabras que él mismo decía ya hace dos años, y que eran que la empresa que había adaptado estas oficinas estaba “Missing”, es decir desaparecida y que la iba a localizar para que hiciera las cosas bien. Lo cierto es que la cosa no ha mejorado en nada y la rampa de acceso que existe es impracticable para personas con dificultades de movilidad.
Ahora, después del tiempo transcurrido y como una falta total de respeto hacia este colectivo de personas, no se le ocurre al Sr. Onsurbe otra cosa que contestarme en el Pleno municipal que la oficina está perfectamente adaptada y que cumple con la normativa en este sentido.
A la vista está que esto es una burda escusa más de este señor y si no es así le emplazo a que se suba en una silla de ruedas e intente entrar en estas oficinas con un mínimo de dignidad.
No sólo la accesibilidad a estas dependencias municipales incumple la normativa, sino que además entiendo que la respuesta con la que pretende quitarse este tema de encima es una ofensa y un absoluto desprecio para todas las personas que velan por que cada día sean menos las barreras que tienen que sufrir para acceder libremente por nuestra población.
Habría que añadir a la normativa un artículo que obligara a aplicar el sentido común y a abolir el menosprecio.
Arturo Domenech García
