Por Arturo Domenech
Tengo que admitir que en este Ayuntamiento lo que más le gusta al Equipo de Gobierno del Partido Popular son los informes económicos, estudios de viabilidad, diagnósticos de la realidad, y un sinfín de papelotes que es a la postre en lo que se quedan muchos de ellos. Esto estaría bien si no fuese porque cada uno de esos papelotes valen un pastón.
Recientemente hemos debatido en el seno de PROMOIBI la contratación de un nuevo informe consistente en la elaboración del Plan Estratégico Local, en realidad un diagnóstico de la realidad de nuestro municipio que nos sirva para decidir el camino por el que queremos enfocar el desarrollo de nuestro pueblo, insisto que este tipo de información es crucial para poder definir un modelo de desarrollo para los próximos 10 años, lo que sucede es que como decía al principio, todo son informes sobre informes, estudios sobre estudios y al final la realidad no es otra: sabemos mucho de teoría pero poco de ponerla en práctica.
Una cosa que no tienen en cuenta los actuales gestores en nuestro Ayuntamiento es que el estudio de los datos de hoy no sirve para mañana, y si no se llevan a efecto las conclusiones de los estudios que se hacen, su puesta en práctica con retraso puede provocar que la realidad ya haya cambiado con lo que una vez más habremos tirado el dinero de todos los Ibenses.
En los últimos años hemos empleado mucho dinero en el Plan Avanza y su aplicación deja mucho que desear, se ha elaborado un Plan de Acción Comercial que también desarrollaba oportunidades y carencias de nuestro pueblo, pero que cuando se vayan a poner en práctica algunas de sus conclusiones ya habrán quedado obsoletas. En definitiva disponemos de mucha información y se queda solo en eso, no tienen en cuenta de que una información obsoleta es una desinformación.
El Partido Popular en nuestro Ayuntamiento le gusta hacer notar su actividad bombardeando con buenas intenciones, convenios, acuerdos, conversaciones y demás acciones propagandísticas que en la inmensa mayoría de las veces se queda solo en buenas intenciones.
