En esta ocasión la vergonzosa noticia viene motivada por el hecho de que el Ayuntamiento, por orden del Sr. Agüera, se ha hecho cargo del pago de unas obras en el Restaurante Serafines, con dinero público, que según el contrato, debía de haber sido pagado por los que tienen la concesión de dicho restaurante.
Es patente que, además de los políticos de la oposición, fiscales y jueces también ven indicios de que el Ayuntamiento de Ibi está actuando “inadecuadamente” (digámoslo así por ser suaves).
En esta ocasión ha sido José Vicente Verdú, en representación de EUPV, el que ha puesto en manos del fiscal este presunto atropello al dinero de todos los ibense.
Al igual que otros casos en los que el PP del Ayuntamiento de Ibi se está viendo envuelto por el presunto mal uso del dinero público, los grupos de la oposición se lo hemos advertido en múltiples ocasiones al equipo del PP en reuniones y comisiones en el Ayuntamiento, pero la apisonadora del PP, con su mayoría absoluta, su prepotencia y su perversión democrática, dan lugar a situaciones tan desagradables como esta, una más de la lista de temas turbios que se destapan durante esta legislatura.
Tal y como he afirmado en más de una ocasión, estos (des)gobernantes del PP necesitan un juzgado de guardia para ellos solos.
Lo peor del caso es que “no se caen del burro”, lejos de corregir, siguen actuando igual, como si nada pasara y, por supuesto, sin dar explicaciones a los ciudadanos de Ibi sobre sus actuaciones.
Los jueces dictarán y dirán lo que consideren pero lo que parece claro es que las arcas municipales tienen muchas fugas, que deberían ser tapadas por el PP.
Las cuentas no le salen, miran hacia otro lado y culpan siempre a otros de todo (de todo lo malo, claro), pero el despilfarro instalado en este Ayuntamiento no cesa.
Con todo lo que ya se sabe, ¿para cuándo la dimisión del Sr. Agüera?
