De esta rectificación, hecha a regañadientes por «la Diosa», se desprende la poca rigurosidad de esta persona a la hora de hablar y lo poco que le cuesta mentir intencionadamente con el único objetivo de dañar la imagen de las personas y de sacar rentabilidad política.
Se vio obligada a rectificar porque, después de todo lo que está cayendo con las calumnias de Agüera sobre mi persona, no quería seguir el mismo camino. Ese camino, el judicial, que a nadie nos gusta emprender si no es estrictamente necesario.
Esta persona utiliza con mucha más frecuencia de la permisible la descalificaciones hacía el Grupo Municipal Socialista, hacia los socialistas en general, hacia la oposición, imputándole acciones y actuaciones que ella es consciente que no responden a la realidad.
Tiene mucha tendencia a intentar confundir, sobre todo, a todas aquellas personas que puedan escuchar o ver sus actuaciones teatrales desde sus casas a través de los medios de comunicación.
Tiene obsesión por imputarle al partido socialista todo, (en esto coincide con la estrategia que está llevando el Partido Popular en otros lugares).
Es lamentable la provocación que tenemos que soportar pleno tras pleno, no solamente el grupo municipal socialista sino también algunas personas que asisten a ver los plenos, simplemente porque no piensan como ella. ¿Buscará un informe técnico para impedir que las personas que no tengan su visto bueno asistan a los plenos a pesar de que es un derecho constitucional de todo ciudadano?
La falta de respeto de Maite Parra a los derechos de los demás son evidentes; ayer mismo tuvimos que oír que yo hablé en Radio Ibi, el pasado 11 de enero, porque ella no estaba. Esta frase es suficiente para definir la tendencia ideológica de esta persona, que recordemos es la “representante democrática” de todos los ibenses.
¿Qué pensará Maite Parra de las dictaduras y de los dictadores?
¿Qué pensará de esas personas que se creen el ombligo del mundo y que piensan que ellas o nadie?
¿Qué piensa de la persona que cree que nada ha existido antes, que todo apareció con ellas y que seguramente también piensen que después de ella todo termina?
¿Qué pensará de aquella persona que ejerce la política para aprovechamiento propio, aunque venda todo lo contrario?
¿Qué se puede pensar de un responsable político que intenta cambiar la normativa para legalizar sus irregularidades?
Ayer en el pleno Maite Parra hubo momentos que también debió sentirse juez y nos sometió a un interrogatorio, todo antes de tener que RECTIFICAR por decir falsedades.
