Más sangrante, si cabe, es que han reunido a unos cuantos comerciantes de la zona para que elijan entre tres proyectos, uno de ellos incluso cambiando la fuente de sitio. Eso sí, no entraba en el menú el derecho a decidir que no querían más obras, sólo podían decidir cual. Ahora nos dirán que escuchan a la ciudadanía. Desde luego esta actuación es una falta de educación y de responsabilidad absoluta, un total desprecio a los ciudadanos de Ibi.
Los ciudadanos de este pueblo deberían de rebelarse contra este tipo de situaciones. Este grupo del PP nos está empantanando el futuro con derroches. Es inadmisible que una plaza recién modificada se vuelva a cambiar, con el único objeto de ganar un puñado de votos. Este tipo de actuaciones deberían servir para movilizar a la ciudadanía y presentarse frente al Ayuntamiento para pedir explicaciones y sobre todo para impedir que se burlen en nuestras caras.
Ya veremos qué mentiras se sacan de la chistera para hacernos creer que esta obra “no nos va a costar un euro”. Llevamos ocho años en que nada nos cuesta un euro pero cada vez estamos más endeudados, que me lo expliquen. Si el dinero nos llega de otras administraciones, habrá que explicarle bien clarito a la Sra. Maite Parra que ese dinero lo debería de invertir en otros menesteres más necesarios, como por ejemplo en el Centro de Día, en la Residencia Geriátrica, en atender las necesidades de muchos ciudadanos que lo están pasando mal, y un sinfín de cosas, todas ellas muchísimo más necesarias que gastarse un dinero en remodelar esta plaza reciente.
Estamos asistiendo al periodo de mayor endeudamiento del Ayuntamiento de toda su historia, todavía debemos los 3 millones de euros del Parque de Giravela, debemos a los bancos más de 13 Millones de Euros, y encima los hemos aplazado a 20 años con lo que hemos hipotecado nuestro futuro, debemos a proveedores más de 3 millones de euros y encima este gobierno del Partido Popular, con Maite Parra a la cabeza, se permite gastar ingentes cantidades de dinero en maceteros para la Avda. Juan Carlos I, césped artificial, pintar cuatro paredes, de azul por supuesto y otras sandeces. Y si nadie lo remedia, seguirán gastando «el que faça falta» en (re)remodelar la Plaza de la Palla.
Queriendo cambiar la Plaza de la Palla, la Alcaldesa deja patente que lo que antes se hizo fue una chabacanada que a nadie le gusta. Si la plaza actual no gusta es por culpa de que en la primera remodelación no escucharon a los ciudadanos ni a nadie, la hicieron a su (mal) gusto y ahora lo tenemos que pagar todos.
Con todo lo necesario que tenemos pendiente de hacer, espero que reine la cordura y se le vaya de la cabeza esta barbaridad.
