Estoy seguro que es verdad, pero lo lamentable es que no tenemos un duro, ni ahora ni hace un año, pero lo único que ha cambiado es que hace pocos meses había que disimular y sacar votos al precio que fuese y se buscaba el dinero debajo de las piedras o en los bancos y ahora, ya pasadas esas elecciones Municipales y vistos los resultados se manifiesta la cruda realidad y se pone de moda la susodicha expresión.
Duros no tenemos, pero duras sí, me refiero a las caras. No podemos quedarnos tan panchos ante la situación por la que estamos atravesando y pensar que nos ha venido de sorpresa o aquello tan manido como es que “la culpa la tiene Zapatero”. Cada uno en su economía hace o por lo menos debe hacer lo que sea necesario para subsistir y tomar las medidas necesarias para, en estos tiempos, contener los gastos, ya que los ingresos son los que son.
Está perfectamente claro que eso no es lo que ha hecho el Partido Popular, ya que mientras la situación acuciaba y menguaban los ingresos, no pensaban en otra cosa que en poner maceteros con baldositas azules en la Avda. Juan Carlos I, que dicho sea de paso han llegado hasta la altura de la Tartana, se ve que de ahí hacia arriba los ciudadanos son de segunda. Tampoco escatimaron en cubrir de césped artificial las medianas de esa misma avenida adornando más aun con plantas en grandes maceteros, que por cierto muchos de ellos se están secando.
Tampoco se cortaron pintando muros, por supuesto de azul, en definitiva una sarta de actuaciones totalmente innecesarias que si bien se pueden hacer, se debe esperar el momento adecuado en el que llevarlas a cabo, pues a poco que recapaciten existen otras actuaciones muchísimo más necesarias que acometer.
De todas formas el partido Popular sabe sacar buen rédito de todas las situaciones, incluso en esta de “no tener ni un duro”, también la utilizan en su favor y no dudan en airear que “como ahora no están solos…..”, las cosas no son como antes.
En fin, algún día sabremos la realidad de todo lo que se cuece y se ha cocido dentro del Ayuntamiento y que lo más seguro superará con creces la más pesimista de las previsiones.
