Todos los miembros de la oposición pusimos de relieve los espantosos datos de las cuentas ibenses de 2010 y es penoso ver que ésto solo arranca del Concejal de Hacienda, Sr. Agüera, sonrisas socarronas, a mi juicio insultantes.
Como siempre, para este señor nada está mal hecho, somos los demás los que vemos fantasmas donde no los hay. Y yo digo que a lo mejor tiene razón, es verdaderamente “fantasmagórico” lo que sucedía de forma habitual el año pasado y en los anteriores, solo hacían que aparecer facturas “por los cajones”, facturas fantasma, todas ellas que había que pagar sin excusa, pero que habían desaparecido nadie sabe por qué. Todavia nos reserva una “facturita” más en el cajón, la del Parque Giravela, por casi 3.000.000 € que al parecer están esperando que venga algún alma generosa que nos la perdone.
Para el Concejal de Hacienda, el Sr. Agüera, no es significativo el que tengamos un déficit de más de 1.400.000 € (232 millones de pts.), y encima tenemos que oír que esto es normal dadas las actuales circunstancias, estamos en crisis y no se puede hacer otra cosa. A este déficit se une el del año 2009 de 927.000 € y el del 2008 otros 740.000 €, y esto es muy claro, hace años que estamos gastando más que ingresamos y sin poner remedio. Con este señor al frente de las cuentas municipales naturalmente que esto es normal.
Para el Sr Agüera también es normal que debamos más de 11.000.000 € a los bancos y que hayamos refinanciado gran parte de esta deuda a 20 años. También es normal que debamos entre fianzas y proveedores casi 8.000.000 €. Además está satisfecho de que paguemos a los proveedores con un retraso de más de 82 días (casi tres meses). En definitiva, parece que incluso está convencido de que nuestro Ayuntamiento esta tan bien que todo esto es gracias a su magnifica gestión. Esta actitud la culmina con el cinismo habitual que se gasta este señor.
El Sr. Agüera fue el artífice y maestro de ceremonias del Plan de Viabilidad que se hizo el año pasado para volver a recuperar la estabilidad presupuestaria que hemos perdido. En ese plan, que solo se lo creyeron los que lo hicieron, y no todos, proponía varias “recetas” para recuperarnos. Una de ellas era refinanciar la deuda, es decir, retrasar el pago, y como si de una orden se tratara se accedió a cumplirla a rajatabla. Con esto ha hipotecado el futuro de los ibenses y nos ha llenado de intereses a pagar.
En resumen, las cuentas que han aprobado por los pelos, gracias al voto de calidad de la alcaldesa, más que unas cuentas son un cuento, pero un cuento de terror y una seria advertencia de la realidad desastrosa de nuestro Ayuntamiento. Esto, como tantas cosas más, al Sr. Agüera le parece maravilloso y si por él fuera habría que dejarnos de criticas y hacerle un reconocimiento institucional por su “buena gestión”. Ahora que lo pienso, la verdad es que sí hay algún fantasma.
