Podemos leer en los medios que el Ayuntamiento ha conseguido por fin la autorización judicial para entrar en la parcela del barrio de Campos donde se encuentra la antena de telefonía móvil y desmantelarla. Desde el Grupo municipal Socialista nos alegramos muchísimo por los vecinos de la zona y porque, por fin, se ha cumplido la ley.
Según la Sra. Alcaldesa «tenemos que comprender que, en ocasiones, los procesos jurídicos van lentos». Es cierto que algunas veces, sólo algunas, las cosas de palacio van despacio, pero ¿cómo es posible que una antena de esta envergadura fuese puesta sin que nadie viera nada? Digo yo que esta empresa de telefonía, para instalar este tipo de antena, cortaría alguna calle, la transportarían en algún tipo de vehículo de grandes dimensiones… La colocación de una antena de estas características no se hace de la noche a la mañana y a escondidas.
Los vecinos de la zona nos cuentan que de forma verbal denunciaron esta instalación ante el Ayuntamiento, pero ni la Alcaldesa ni el Concejal de Urbanismo hicieron nada. O no se enteraron o no quisieron enterarse y prefirieron hacer la vista gorda.
Hasta que los vecinos afectados no se movilizaron y la Alcaldesa vio peligrar un buen puñado de votos, no movió ni un dedo. Desde un principio debería haber hecho lo que la ley marca: paralizar las obras, ordenar retirar la obra realizada de forma ilegal y sancionar al infractor. Pero eso sería trabajar y ahora la Alcaldesa está más ocupada en otros menesteres.

