A Alberto Ruiz Gallardón el que fuera designado por Rajoy como ministro de Justicia solo le han bastado siete meses de gobierno para mostrar su ortodoxia del pensamiento mas conservador, es un facha con cultura, moderado y poco agresivo políticamente hablando, pero en el fondo sus pretensiones siempre han sido las mas derechistas de la cúpula del PP, siempre ha estado a la derecha del padre, aunque públicamen se ha labrado una “buena imagen” que ahora esta tirando por tierra al mostrar su verdadera identidad.
Gallardón quiere cargarse la ley de plazos en la interrupción del embarazo vigente desde 2010, que atribuye a la mujer embarazada interrumpir su embarazo en las primeras 14 semanas de gestación sin justificar su decisión. En los tres supuestos que la ley contempla mas allá de la semana 14 (violación, malformación grave para el feto y riesgo para la salud física o psíquica de la mujer) quiere cargarse también la decisión de la madre al decidir si el feto presenta una malformación grave.
Podemos esconder la cabeza como el avestruz ante un tema tan controvertido y personal como es el aborto, pero no se puede negar que si se elimina este supuesto de la ley las mujeres que decidan abortan lo harán igual pero en condiciones precarias para las mas pobres y en Londres para las de mayor poder adquisitivo, como ocurría hace unas décadas.
La asociación de Jueces por la Democracia ha emitido una nota de prensa donde ha expresado que el planteamiento de Gallardón supone un ataque a los derechos de las mujeres y una restricción de las libertades individuales.
Los fachas mas recalcitrantes siempre han tenido mucho interés en inmiscuirse en la vida privada de los demás, como aman, a quien aman, con quien se casan y como planifican su vida familiar, ellos promulgAN LA MORAL QUE LUEGO NO CUMPLEN.
Encender un debate que tiene poco margen de discusión social ya que es una decisión totalmente personal y además entiendo que estaba ya resuelto, me hace pensar o que Gallardón es un inquisidor y facha del diez o que además de eso intenta distraer la atención al máximo por la situación actual de intervención pura y dura.

