Ayer murió Santiago Carillo un testigo de la historia reciente de nuestra querida España, una España que se partió en pedazos en 1936 y que ha ido reconstruyéndose de aquella manera con la contribución de personas tan lúcidas como Santiago Carrillo.
El 27 de enero de 1977 , tres días después de la matanza de Atocha es legalizado el partido comunista y estas fueron las palabras de Carrillo:
Acabo de conocer la legalización del PCE. La noticia me produce la misma satisfacción que van a sentir millones de trabajadores y demócratas en España. Es un acto que da credibilidad y fortaleza al proceso de marcha hacia la democracia. Ahora lo indispensable es que los demás partidos sean también legalizados y que se llegue a una auténtica libertad sindical. La clase obrera y los trabajadores de la cultura van a poder hablar, por fin, en nuestro país, con su auténtica voz. Yo no creo que el presidente Suárez sea un amigo de los comunistas. Le considero más bien un anticomunista, pero un anticomunista inteligente que ha comprendido que las ideas no se destruyen con represión e ilegalizaciones. Y que está dispuesto a enfrentar a las nuestras, las suyas. Bien, ése es el terreno en el que deben dirimirse las divergencias. Y que el pueblo, con su voto, decida. Para ello hace falta que la legalización de los partidos esté acompañada de auténticas libertades y de un trato no discriminatorio en los medios de comunicación estatales.
El paso de los años ha hecho visible lo indispensable que es la total objetividad de los poderosos medios de comunicación, que para dirimir las divergencias hay que respetar ante todo el modo de pensar de cada cual y que la corrupción se instala en las sociedades democráticas debilitadas por un abuso del poder creando la gran desafección del pueblo con respecto a los políticos y la política. El pueblo no se fía de los políticos ni los políticos se fían del pueblo. Y en estas circunstancias siempre gana la derecha, la de siempre.
Hoy habrá mucha gente que descorchará un cava o un vino para celebrar la muerte de un comunista, nosotros los socialistas ibenses le damos el último adiós a un nombre libre y que lucho por la igualdad de los hombres y de las mujeres.
Hasta siempre compañero.

