Desde el mes de septiembre del pasado año 2011, numerosos han sido los artículos y notas de prensa que hemos podido leer acerca de los sueldos de los concejales del Ayuntamiento de Ibi.
A principios de la actual legislatura, es decir en julio de 2011, y a instancias de los grupos de la oposición, se acordó una rebaja del 7,37% en las retribuciones salariales de los ediles ibenses además de la congelación del sueldo para toda la legislatura. Rebaja y congelación salarial por 4 años. Esto vino tras el recorte salarial de un 5% a los empleados públicos, recorte que también afectaba a los miembros de la corporación municipal.
Ya entonces estábamos en plena crisis. Una crisis sin precedentes por la que el gobierno central ha suprimido por Ley la Paga Extra de Navidad a los funcionarios y trabajadores públicos. Según leemos en la prensa local, “El Ayuntamiento de Ibi ahorrará más de 150.000 euros por las pagas de Navidad”. A esta medida y también a instancias de los grupos de la oposición y por solidaridad con los trabajadores de la casa, se han sumado los 8 políticos locales que perciben sueldo, que no indemnización.
Y decimos todo esto porque estas tres medidas, la rebaja de sueldos e indemnizaciones, la congelación de éstos y la supresión de las Paga de Navidad, han salido de la voluntad de la oposición. Venden el consenso, y cuando el Partido Popular puede hacerlo a “motu propio” no lo hace y encima se suben los sueldos.
Miguel Ángel Agüera Sánchez, ex teniente de alcalde y ex mano derecha de “esta alcaldesa”, cobraba del Ayuntamiento 45.000 euros anuales. Ahora él ya no los cobra –eso faltaba-, pero en lugar de ahorrarlos como con la supresión de la paga de Navidad de los trabajadores, van y se lo reparten entre 4 concejales del Partido Popular que, haciendo el mismo trabajo que hacían, ni una hora más, han pasado de cobrar algo más de 11.000 euros a más 22.000 € anuales. Todo por decisión de “esta alcaldesa”.
Si hace falta sustituir al ex concejal imputado y nombrar a otro con dedicación exclusiva porque su trabajo es necesario, que se haga, pero si la labor de éste ya está cubierta con las otras dedicaciones exclusivas, lo que corresponde y más en los tiempos que corren, es ahorrarlo para dedicarlo a otras prioridades, como por ejemplo, invertirlo en las personas más desfavorecidas. Pero claro una cosa es predicar y otra muy distinta es dar trigo.

