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Educación pública de calidad, un derecho irrenunciable

11 de febrero de 2014

Hace muchos años que mis hijos dejaron atrás la cartera que colgaban en su espalda para ir al cole. Y muchos más años antes ya comenzaron las reivindicaciones por parte de las AMPAS y los sindicatos del personal docente en defensa de una enseñanza pública de calidad.

En Ibi, la Plataforma en Defensa de la Educación Pública, de la que yo formé parte durante varios años, se reunía en el Centro Social Polivalente donde representantes de toda la comunidad educativa de Ibi; profesores, padres, madres y sindicatos, junto a asociaciones vecinales y grupos políticos representados en el Ayuntamiento de Ibi, formaban una gran fuerza social reivindicativa que planificaban las actuaciones a llevar a cabo para lograr una educación pública de calidad, con centros educativos en condiciones, con recursos materiales y humanos suficientes para atender la diversidad educativa de los alumnos y conseguir los mejores resultados, no solo en cuanto a rendimiento académico sino también en cuanto a la formación de ciudadanos críticos, solidarios y libres. En todas y cada una de las reivindicaciones llevadas a cabo por la plataforma contamos con el apoyo y la participación del el equipo de gobierno del partido socialista liderado por Vicente García y con los demás grupos políticos en la oposición a excepción del PP.

El mapa escolar de 1996 contaba con que los centros educativos de toda la Comunidad Valenciana estarían completamente adapatados y rehabilitados a la LOGSE en el año 2000. El PP sembró de barracones todo el territorio, de los cuales pagábamos los contribuyentes unos costes de alquiler elevadísimos. A día de hoy, 13 años despúes, faltan por adecuar, ampliar o rehabilitar, cuatro centros educativos: el Centro de Educación Especial Sanchis Banús, el C.P. Felicidad Bernabeu, el C.P. Pla y Beltrán y la Escuela Infatil el Salvador.

En todas estas reuniones, desde comienzos de la década de los 90 hasta 2003, momento en el que entró a gobernar el Partido Popular en Ibi con la ex alcaldesa Maite Parra al frente del equipo, nunca, en ninguna ocasión acudieron concejales del PP a estas reuniones, hasta entonces en la oposición, y mucho menos participaron de ningún acto reivindicativo. Una vez en el gobierno deciden ir a las reuniones y trasladan a la comunidad educativa el “súbito” interés por la educación pública y la necesaria “despolitización” de la Plataforma por la Enseñanza Pública. Es aquí cuando comienza la maquinaria del PP a desmantelar poco a poco la Plataforma, reuniéndose por separado con las AMPAS, prometiendo la rehabilitación completa de los todos los centros educativos públicos de la localidad para garantizarse votos en las sucesivas legislaturas, a costa de un simulacro de defensa de la educación pública, pero sin reivindicaciones ni pancartas, ni nada que detuviera la destrucción paulatina (sin prisa pero sin pausa) del sistema público de enseñanza por parte de la Generalitat Valenciana. El PP construyó una estrategia mediática para situar a Maite Parra como la gran conseguidota de logros en materia educativa. Curiosamente el PP se atribuyo en exclusiva, con un gran atraso con respecto a otras comunidades autónomas, la adecuación y rehabilitación de tres centros educativos en Ibi.

Gracias a la fuerza común, a la gran labor de la Plataforma en defensa de la Enseñanza Pública, en la década de los 90, cuando se planifica el nuevo mapa escolar, durante el gobierno socialista de Vicente García y  a pesar de la hostilidad de la Generalitat Valenciana gobernada desde 1995 por el PP, se consiguió la rehabilitación y ampliación de tres centros educativos, el mismo número que con Maite Parra “la magnifica” y además se construyó el Centro de Formación de Personas Adultas.

De nuevo y a pesar del PP, resurge una esperanzadora Plataforma en Defensa de la Eduación Pública, la reivindicación ciudadana unida y de nuevo se suman esfuerzos para conseguir que no se elimine una línea en el C.P. Felicidad Bernabeu. El PP dice estar donde nunca ha estado, al lado de los que defendemos una enseñanza pública de calidad, pero los hechos indican lo contrario.

Susana Hidalgo

 

 

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