
Desde el Grupo Municipal Socialista consideramos que el Ayuntamiento estaba en disposición de ayudar también y presentamos una batería de propuestas de ayuda el pasado 30 de marzo. Entre estas medidas se incluía una subvención a autónomos y PYMES con hasta un trabajador, para hacer frente a los gastos ordinarios que siguen soportando pese al cierre. También pusimos sobre la mesa la introducción de mejoras en las bonificaciones en I.B.I., I.A.E., reducciones de tasas y modificaciones presupuestarias para dotar mejor las partidas sociales. Todas las propuestas estaban abiertas a debate y cambio. Lo importante era ponerse en marcha en el tema de las ayudas.
Desde el equipo de gobierno se nos tachó de impacientes. Mientras tanto, en el Boletín Oficial de la Provincia se sucedían diariamente los anuncios de ayudas puestas en marcha por municipios de nuestro entorno.
Por fin, el equipo de gobierno ha presentado un borrador de medidas. Al examinarlas vemos que buena parte de nuestras propuestas se han tomado en consideración, eso sí, con ciertas modificaciones en el alcance. El problema es que estamos a mediados de mayo y las medidas aún están pendientes de aprobación y de implementación. Llegaremos a julio sin las ayudas más cuantiosas. En política económica, anticiparse al problema es tan importante como las medidas en sí. Una buena medida puede perder toda efectividad si llega tarde.
Vaya por delante que apoyaremos todas las medidas presentadas, ya que mejores o peores, son ayudas. Eso no quita que, haciendo nuestra labor de control y fiscalización, denunciemos públicamente el retraso con el que se presentan y los inconvenientes de algunas de ellas, en comparación con otras alternativas. Por ejemplo, desde el PP proponen implantar un cheque para potenciar el comercio local, algo beneficioso a priori y que votaremos a favor, pero su puesta en marcha no será ni rápida ni sencilla. Llegará cuando seguramente ya no haya restricciones para desplazarse entre municipios, por lo que los comercios ibenses volverán a enfrentarse a la gran competencia comercial de gigantes como Alicante o Alcoy. Además, nadie asegura que todos los comercios se beneficien por igual con esta medida, ya que eso dependerá de dónde quieran comprar los ibenses. Una ayuda directa a todos por igual, en estos momentos iniciales, hubiera supuesto una inyección de liquidez mucho más rápida, segura y equitativa. Estamos ya en la fase I de la desescalada y muchos autónomos no han levantado la persiana. Quizás con esta inyección de liquidez que nosotros proponíamos, unido al resto de medidas, se hubieran replanteado la situación.
