Quiebra técnica
Por Antonio Martos Bueno
Aquellos Ayuntamientos en los que una buena parte de sus ingresos provienen de los impuestos del sector de la construcción y que no han sabido guardar en los años de boom inmobiliario, ahora en época de crisis en este sector, se encuentran que los ingresos se han reducido muy sensiblemente, esto es una realidad. Una realidad que tiene consecuencias. Estas consecuencias son más o menos graves dependiendo de la política y gestión económica que se haya hecho durante los tiempos de bonanza.
En el caso del Ayuntamiento de Ibi desde junio de 2003 el despilfarro y el gasto sin orden ni concierto ha sido la norma, han dilapidado unos ahorros (1.000 millones de pesetas) que en estos momentos de dificultad hubieran dado un buen respiro.
El endeudamiento a 31 de diciembre de 2008 (más de 10 millones de euros) limitan el poder de maniobra para recurrir a préstamos que nos ayuden a superar estos momentos y atender los servicios públicos con garantía de calidad.

