La novia en la boda y la difunta en el entierro
Por Antonio Martos
Esa es la Alcaldesa de Ibi, lo suyo es sobresalir, le da igual en qué y para qué. Ese protagonismo sorprende a las personas que están próximas a ella y no precisamente por su buen hacer, buenas maneras y delicadeza. Más bien por todo lo contrario.
Parece ser que la misma prepotencia, desfachatez y falta de respeto que demuestra en los plenos, exporta allá donde va nuestra máxima representante. Lógicamente no me refiero a su comportamiento y actitud en su vida privada, que nada me importa, sino que hablo de su faceta pública, su función de representación de todos los ibenses.
