
La víctima mortal llevaba dos meses destinado en la localidad, donde se había desplazado desde Málaga, para conseguir la preferencia que le permitiera volver a su lugar de origen.
Piñuel estaba casado y tenía un niño pequeño. En el momento en el que estalló la bomba se encontraba en el pequeño edificio de vigilancia anexo a la casa cuartel.
El edificio, quedó derruido por la explosión, al igual que la garita que se encontraba al lado. El cadáver tuvo que ser rescatado de los escombros.
