Por Antonio Martos Bueno
Por primera vez desde su construcción, el Polideportivo de Ibi ha sido clausurado por las deficiencias que presentaba debido a la falta de mantenimiento.
La dejación es aún más grave cuando se comprueba que las partidas destinadas al Polideportivo en los presupuestos son cuantiosas, pero ese dinero público se ha gastado en “pan, circo y pandereta”, olvidando el necesario mantenimiento.
La temporada deportiva comienza y muchos equipos se encuentran con el Polideportivo clausurado ya que la inspección realizada determina que las instalaciones no cumplen las normas de seguridad mínimas para la práctica del deporte. La inspección obliga a que se realicen de forma urgente todos los trabajos de mantenimiento que no se han realizado en los últimos años e impide la apertura hasta que las deficiencias sean subsanadas.
El Sr. Agüera, en su línea de faltar a la verdad para tapar las meteduras de pata del equipo de gobierno, manifiesta que el Polideportivo está cerrado por las obras que se llevan a cabo en los pabellones por el Plan E. Nada más lejos de la realidad ya que estas obras sólo mantienen cerrados los pabellones pero no el resto de instalaciones.
“Engañar para ganar”, eso fue lo que afirmó nuestra Alcaldesa y parece que es el lema del Partido Popular de Ibi llevado hasta sus últimas consecuencias. Lo venimos viendo a lo largo del tiempo y, por desgracia para Ibi, lo seguiremos viendo en el futuro.
