Por Antonio Martos
Muchos medios de comunicación se hicieron eco de la destitución de Ricardo Costa como Secretario General del PP de la Comunidad Valenciana por su presunta implicación en el caso Gürtel. Fue utilizado como chivo expiatorio para salvar (aunque sea momentáneamente) la cabeza del máximo responsable político, Francisco Camps.
Parece ser que esa destitución o cese no tuvo lugar porque Costas (Ric para los amigos y Maite Parra) sigue manteniendo despacho y coche oficial y es el que despacha con Camps los asuntos del Partido Popular. Por tanto, bien podemos decir que el cese fue una cuestión mediática para callar a la opinión pública. Puede ser que la realidad sea otra muy distinta. Imaginemos: “o me mantengo en el cargo o tiro de la manta”.
Maite Parra ha dejado bien claro al lado de quíén está y quienes son sus amigos. Se han podido ver las muestras afectuosas de solidaridad con Costas. Ibi, en los últimos días ha aparecido en los medios de comunicación relacionada con la trama Gürtel. ¡Dios los cría y ellos se juntan!
Además estamos viendo cuáles son las formas de gobernar el Ayuntamiento de Ibi. Podríamos pensar que todos están cortados por el mismo patrón:
-Secuestro de los medios de comunicación de titularidad pública, para que sólo y exclusivamente transmitan los mensajes del PP. Es la única manera de poder vender lo que les interesa, aunque no se ajuste a la verdad.
-Amiguismo, clientelismo y despilfarro dentro de un disfraz de proximidad, cercanía y gestión bondadosa. La realidad es otra muy distinta. Estas maneras de gobernar, incumpliendo con las obligaciones que imponen los ciudadanos a través de las urnas, provocan un desencanto en el ciudadano que perjudica al sistema democrático.
¿Alguien cree que el pueblo les ha dado carta blanca para que gobiernen el pueblo como lo están haciendo?
Pero no se preocupen, para Maite Parra y el PP la culpa nunca es de ellos ni de su nefasta forma de gestionar, sino de la oposición y de la prensa que les acosa. El caso es “salvar la cabeza a toda costa”.
