Por Arturo Domenech García
En estas últimas semanas hemos tenido, además del Pleno del pasado lunes 19 de abril, las Juntas Generales de las Empresas Radio Ibi y PROMOIBI, que para quien no lo sepa, son las empresas públicas que gestiona nuestro Ayuntamiento. En estas Juntas Generales formamos parte todos los concejales, tanto los de gobierno como los de la oposición.
En estas Juntas se trató el tema de la aprobación de las “Cuentas anuales del ejercicio 2009” de ambas sociedades y una vez más tenemos que soportar que la información que necesitamos para poder valorar el cierre contable no estuviera a nuestra disposición para poder examinarla.
Tuvimos que hablar con la Secretaria, con el Interventor, con los concejales correspondientes, para al final poder medio esclarecer este asunto. Nadie se moja, de unos pasamos a otros, de otros a unos, al final, y gracias a que le preguntamos a los auditores que están en estos días auditando las cuentas del Ayuntamiento y que ratificaron nuestro derecho a acceder a la información, como haciéndonos un favor, nos permitieron poder examinar las facturas (que son públicas).
Y eso he dicho, “nos dejaron examinar”, pero ciertamente, donde radica la cara dura y la desvergüenza de estas personas es en el hecho de que, para hacer nuestra labor de control tenemos que sentarnos delante de un archivador e ir tomando notas de lo que queramos. Estos “coartadores” de nuestra labor de oposición no se dignan darnos copias de dicha documentación pública para poder examinarlas adecuadamente, en nuestra casa, no delante de un funcionario que siente vergüenza ajena de ver el penoso trabajo que tenemos que hacer para cumplir con nuestra labor.
Cada vez tengo más claro que es tanto lo que se oculta que no pueden permitir que dispongamos de copias, porque de esa manera podemos fijarnos y ver bien todo lo que se hace.
Con esta actitud de oscurantismo sólo consiguen estimularnos más para seguir ejerciendo nuestra labor de control y desde aquí les digo que seguiremos en el empeño de sacar a relucir todo lo que consideremos que esté mal hecho.
Examinando lo que nos dejan ya se ve que estas empresas están muy lejos de ser empresas autosuficientes que, como poco, se mantengan con sus propios recursos. Es muy fácil gastar y gastar sin mayor control y al final todo lo que se gasta se lo cargamos al Ayuntamiento y Santas Pascuas y alegría.
