Ante las preguntas del portavoz del Grupo Municipal Socialista, que pretendían evidenciar que Mayte Parra y Miguel Ángel Agüera han acudido a los tribunales cada vez que han considerado, a presentar denuncias contra cualquier miembro de la oposición, tanto ahora que están gobernando, como cuando estaban en la oposición, Mayte Parra, Alcaldesa de Ibi, y como coloquialmente se dice, sacó los pies del tiesto y empezó a lanzar acusaciones a diestro y siniestro contra los portavoces de la oposición, sus familias, sus amigos…
El desencadenante de esta actitud grotesca y barriobajera de Mayte Parra, tan sólo se puede deber a su visible nerviosismo y al de narcisismo en el que vive anclada desde que obtuvo su mayoría absolutísima.
Respecto a las acusaciones lanzadas por Ud. contra Antonio Martos y su familia, permítame que le refresque un poco la memoria, y que le cuente la verdad sobre la guardería. Esperábamos este tema para la campaña electoral, pero parece ser que se puso tan nerviosa en el último pleno, que destapó los bombazos (como Ud. los llama) antes de tiempo:
1. La guardería en la que trabajaba la esposa de Antonio Martos no era una Guardería Municipal, era una guardería PRIVADA. Esta guardería se encontraba ubicada en el antiguo MESEYOP. Cuando desapareció de Ibi la planta de maternidad, la dirección del MESEYOP creyó conveniente, para dar uso al edificio, ubicar allí una guardería. Y cuando la dirección del MESEYOP quiso ceder el edificio al Ayuntamiento de Ibi, lo hizo con la condición de que en el mismo se mantuviera la guardería.. Sí Sra. Alcaldesa, nos cedieron de forma gratuita el edificio del Centro Social Polivalente con la condición de que en el mismo se mantuviese la guardería que ya existía. El Ayuntamiento de Ibi, gobernado entonces por Don Vicente García Pascual (Antonio Martos no era ni concejal ni afiliado al Partido Socialista), sacó a concurso público la gestión de la guardería. Un concurso público de verdad, de los que se recogen en la Ley, invitando a la apertura de sobres a todas las empresas que se presentaron y a los Grupos Políticos, incluido el suyo. Pero es más, esta gestión salía a concurso público cada cuatro años, concurso al que sólo una de las veces se presentó otra persona y que de los informes técnicos desestimando esta opción, tiene Ud. una copia en el Ayuntamiento. ¿Acusa Ud. de algo al Gobierno de entonces? ¿Por qué saca este tema a relucir después de tantos años? ¿Por qué no lo denunció Ud. cuando era concejal de la oposición, cobrando por aquel entonces una dedicación exclusiva? ¿O es que cobraba por no hacer nada? Además y por mucho que a Ud le pese, (y me consta que le pesa) la guardería de la esposa del Sr. Martos funciona mejor que nunca, incluso después del cambio de ubicación.
2. Ud. tuvo la desfachatez de decirle que tenía “muy poca vergüenza”. Por una expresión similar, este Grupo tuvo que abandonar el Pleno, con la presencia de tres policías a los que Ud. ordenó subir. Pero claro, la única ley que Ud aplica a la perfección es la ley del embudo, lo ancho para Ud y lo estrecho para el resto.
3. También le dijo en ese tono marimandón y grosero que Ud. utiliza constantemente al hablar que “quien más tiene que callar sobre familiares y concesiones públicas sea quien hable” ¿Es una amenaza o una advertencia? Todos somos conscientes de cómo se las gasta Ud. No tiene complejos en grabar, manipular, inventar titulares de prensa, atacar a las familias, inmiscuirse en las vidas privadas de los demás y todo para conseguir un puñado de votos en las elecciones. Y ahora viene a darnos lecciones de cómo hacer oposición. ¿Quiere que sigamos su ejemplo cuando Ud. era Concejal de la oposición? ¿Quiere que recuperemos las imágenes de los Plenos y cual era su actitud y comportamiento?
4. Respecto a las acusaciones vertidas sobre el compañero Jose Vicente Verdú, le invito a que lea (si no lo ha hecho aún) su entrada en el Blog.
Sra. Alcaldesa, yo también le daré un consejo. Deje a un lado las amenazas, las descalificaciones personales, la presión hacia las familias, porque le hemos demostrado una y mil veces que quien más tuvo más perdió ¿Lo entiende?
Yolanda Venteo Climent
