Y hago especial énfasis en lo de carroñera porque es vergonzoso tener que ver que no teniendo nada que decirnos con seriedad y debidamente argumentado, se dedica a poner en duda nuestra forma de vivir y de ganarnos nuestro sueldo. Ahora se ha dado cuenta la alcaldesa de que tengo un Mercedes y que veraneo por los alrededores de Benidorm. Sinceramente no la hacía tan tonta, creía que era más espabilada, pero es que además tengo que decir ¿Y qué?, ¿Se lo he robado a alguien?, ¿acaso no sabe esta buena señora que estoy trabajando en mi propia empresa desde los 16 años?
Es posible que cuando yo me comprara mi apartamento ella no supiera ni lo que era una Ley, y mucho me temo que a estas altura todavía no lo sepa, o ¿quizá sí? Y se cree que una Ley es un texto escrito que se lo puede saltar a la torera como pretende hacer con la valla de su chalet.
Ella sabe que todos los que entramos a ser concejales del Ayuntamiento, uno de los primeros trámites que hacemos es firmar nuestra declaración de Bienes en donde detallamos todo nuestro patrimonio, cosa que imagino que ella habrá hecho también. Esta declaración está custodiada por la Secretaria Municipal y es completamente confidencial. Quiero pensar que la información que tiene la Sra. Alcaldesa de mí no la habrá leído en esta declaración.
Pero en vez de fijarse tanto en los concejales de la oposición, podría dar un vistazo a sus correligionarios, que ellos sí que han mejorado en los últimos años y algunos mucho. Pero aun así, sinceramente me importa un comino, cada cual que se apañe y haga lo que quiera con su dinero. Para mí, lo verdaderamente importante es que gestionen bien precisamente el que no es suyo y que es de todos los ciudadanos y a la vista está que ese lo están dilapidando de una forma descarada: despidos de personal, facturas por los cajones, regularización de pagos, sobrecostes, etc. Espero que en sus gestiones particulares no sean tan desastrosos.
Me preocupa mucho que a estas alturas de lo único que se preocupen es de fijarse en nuestras vidas privadas y no por lo que puedan decir, sino porque eso demuestra que su proyecto está agotado y ya no les queda tiempo y ganas para pensar en cómo mejorar la situación de los ciudadanos de Ibi.
Por Arturo Domenech
