En la grabación que dio pie a la denuncia y que se han hecho eco los medios de comunicación, aparecían los nombres de Maite Parra y Miguel Ángel Agüera por una supuesta “mojadita”.
La alcaldesa da por buenas las acusaciones contra el concejal y lo destituye fulminantemente, pero se olvida de las que aparecen contra ella y Agüera (seguramente piensen que como seres superiores están tocados con la varita de la impunidad).
El fiscal decide enviar el caso al juzgado de Ibi.
Mientras tanto, la alcaldesa no da ninguna explicación sino todo lo contrario, carga contra mi persona pretendiendo hacerme responsable de todos los males de este Ayuntamiento.
Le aconsejo que no se desespere, ya que, si la ciudadanía ibense así lo considera, tendrá tiempo de arremeter contra el grupo socialista y contra mí cuando tengamos la responsabilidad de gobierno. Pero ahora por muchas cortinas de humo que tienda, de poco le van a servir, ya que, Ibi exige explicaciones a Maite Parra de sus actuaciones como alcaldesa y no de las de Zapatero, por mucho que desviar la atención escudándose en él.
El juez de Ibi admite a trámite la denuncia del fiscal y declara el secreto de las actuaciones. Este es un paso más en el sentido de que algo huele mal.
De todas maneras, respeto absoluto a la presunción de inocencia a nivel jurídico, pero a nivel político exigimos, una vez más, responsabilidades y dación de cuentas de todo lo que está pasando en el Ayuntamiento.
Ya sabemos que la alcaldesa tiene muchas varas de medir, pero por el puesto que ostenta y por justicia, esta vara tiene que ser única e igual para todos.
Ibi se merece algo más que el egoísmo, el despotismo y la soberbia de una persona que ha perdido totalmente los papeles.
