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El grupo de Gobierno del Partido Popular se desmorona

En el Pleno de ayer asistimos a la mayor evidencia de que el Grupo Popular en nuestro Ayuntamiento se rompe estrepitosamente. Uno de los temas que se iba a tratar en el Pleno era el de la Modificación Puntual 15.2 sobre las “Condiciones de Vallado en suelo no urbanizable”. Esto cabe recordar que es la modificación que pretendía legalizar de un plumazo la valla ilegal del Chalet de la Alcaldesa, que por mucho que se empeñe ella en pregonar, no cumple la normativa vigente.

Advertida la Alcaldesa de que para esta aprobación no iba a contar con el voto favorable de su compañero de partido, el Sr. Rafa Pastor, así como muy posiblemente tampoco el de Felicidad Peñalver, optó una vez más, y no es la primera vez que lo hace, por retirar el punto del orden del día. No podía arriesgarse a fracasar en su intento desesperado de solucionar el problema de la ilegalidad de la valla de su chalet antes de que acabe esta legislatura.

Pero esta no fue la única sorpresa que se llevó la Alcaldesa, también se debatió otro “Expediente de Reconocimiento Extrajudicial” que, para que se entienda rápidamente, diré que se trata de reconocer facturas de años anteriores «perdidas por los cajones». En este caso hablamos de más de 90.000 € de facturas, de las que algunas son del año 2007. Una vez más aparecen facturas no contabilizadas que hay que legalizar como sea y al precio que sea. En este punto tampoco contaron con el voto favorable del Sr. Rafa Pastor ni de Felicidad Peñalver y esta situación motivó que la votación quedara empatada a 10 votos, pero lógicamente la Alcaldesa hizo valer su «voto de calidad» (que en caso de empate vale más) para deshacer el empate.

La situación verdaderamente grave es que la Alcaldesa, en un arrebato de transparencia y de querer dejar todo claro, preguntó al Interventor por la legalidad del reconocimiento extrajudicial y más concretamente en el tema de una factura del alumbrado de Navidad del año 2008 por importe de 48.500 €. El interventor, como digo, a petición de la alcaldesa, reconoció que se había cometido una ilegalidad manifiesta y que ante la misma, y así lo advierte en su informe, cabe comunicarlo a la sindicatura de cuentas porque así lo obliga la ley. Incluso apuntó que el grupo de gobierno debería poner el hecho en conocimiento de la justicia, por si se derivara de esta actuación la imputación de algún delito a la persona que contrató estos servicios de forma ilegal sin aplicar el procedimiento legalmente establecido .

Parece ser que en los meses que quedan hasta elecciones, a la Alcaldesa se le van a complicar las cosas. A nuestra labor de fiscalización, la cual no vamos a dejar de ejercer, parece que va a tener que lidiar con sus propios concejales, ya que muchos se están pensando apoyar asuntos irregulares en los que ni han pinchado ni han cortado. Mucho me temo que lo va a tener difícil para poder aprobar todos aquellos temas para los que necesite una mayoría de votos.

Es penoso que con la mayoría absolutísima que consiguió en las pasadas elecciones haya llevado a cabo un mandato tan desastroso que prácticamente no le quedan apoyos. Ahora la alcaldesa está solamente centrada en salvarse a base de pregonar las obras que se han hecho (casi todas hechas realidad gracias al dinero invertido desde el Gobierno de España), queriendo hacer valer aquello de que “el fin justifica los medios”.

Este pleno ha dado para mucho y sinceramente valdrá la pena verlo por la televisión local (si es que lo emiten).

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