Lo que me contaba me sorprendió un poco. Hablaba de basura, matorrales y matojos a una altura considerable e, incluso, del uso de la torre de luz que está cerca del histórico depósito de Ibi como cubo de basura. Finalmente decidimos subir a echar un vistazo y hacer unas fotos. Está claro que no podemos consentir una dejadez semejante por el riesgo que conlleva. Encontramos muchos cristales y otros elementos que con los rayos de sol pueden provocar un incendio al hacer de lupa.
También comprobamos el estado de la zona habilitada para los contenedores de basura. Aunque está rodeada de una verja de metal, el espacio está siendo literalmente comido por yerbajos. El suelo está muy sucio, la basura se esparce por todas partes y favorece la aparición de ciertas plagas. Conviene un acondicionamiento mejor y más estable. Hay que recordar que es una de las entradas a nuestro municipio, que muy cerca existen viviendas y que en la zona hay empresas a las que suponemos visitarán clientes que no tendrían por qué llevarse esta pésima impresión.
Por todo ello pedimos que se adecente toda aquella zona, tanto los espacios públicos, como pedir a los dueños de los terrenos privados que adecenten también sus terrenos. Las entradas y salidas al municipio deberían ser adecentadas y adecuadas, máxime cuando llegamos a una época en el que el riesgo de incendio es mucho mayor.
