Esto significa exactamente que la deuda de la Comunidad Valenciana, que es la que realmente nos afecta más directamente, es un 300% superior a la de la comunidad manchega, es decir, los valencianos y valencianas debemos tres veces más que los ciudadanos manchegos. Pero la cosa no queda ahí, la Comunidad Valenciana es la segunda Comunidad más endeuda después de Cataluña de toda España.
Estamos esperando que los dirigentes del Partido Popular salgan a dar explicaciones de esta deuda, además de la que están generando día tras día, y sobre todo para que nos digan a qué se está dedicando el dinero, ya que los servicios públicos básicos (educación, sanidad, servicios sociales…) cada vez son más deficientes y de menor calidad precisamente por falta de inversión. Los valencianos y valencianas parecemos ciudadanos de segunda gracias a las políticas de Francisco Camps y el Partido Popular.
Si nos centramos en Ibi, el cierre del ejercicio económico de 2010, en la memoria que le acompaña podemos leer que el Ayuntamiento está en quiebra técnica. Podemos comprobar la doble vara de medir del Partido Popular; los datos que afectan a gobiernos de distinto signo al suyo siempre son nefastos aunque sean muchos mejores que los que de ellos dependen.
Sea del color que sea el gobierno y venga de donde venga la gestión, seguiré defendiendo la austeridad, el control del gasto, la transparencia, los números claros y la priorización de las actuaciones, adaptándolas a las posibilidades económicas reales.
