En la actual situación de crisis en la que nos encontramos, lamentablemente, no ha sido una sorpresa para nosotros constatar que la media de comensales participantes a las Jornadas Gastronómicas ha sido de una docena de personas por jornada (en una población de más de 24.000 habitantes).
Ya antes del comienzo, a la vista de los precios de los menús que se ofrecían, le indicamos al Concejal Delegado de Área Rafael Serralta, que nos parecía un error insistir en mantener ciertos precios de cubierto prohibitivos para la inmensa mayoría de ibenses. Según Rafael Serralta, él también había transmitido esa misma opinión a los restauradores, pero éstos se ratificaron en sus propuestas.
Es un punto de vista tan respetable como cualquier otro. Son sus negocios y ellos los profesionales. De ningún modo pretendemos cuestionar que el precio no sea justo, seguramente lo será incluso por debajo del coste, ya que todos y cada uno de los menús presentados han sido excelentes.
Entendemos que en las jornadas se intenta desplegar el máximo potencial y la máxima calidad y creatividad, y eso vale un dinero, pero también se pretende promocionar la cocina ibense entre los ibenses y en tiempos de crisis posiblemente sea más aconsejable agudizar la imaginación para hacer algo más asequible para la media de la población y que al mismo tiempo requiera de toda la pericia de nuestros restauradores. Si usásemos el símil de un Gran Premio de F1 o de motociclismo, diríamos que todas las escuderías tienen que cumplir unos mismos condicionantes, y quien consiga la conjunción de mejor máquina con mejor piloto, se lleva el gato al agua. Se podría moderar un precio y que el restaurador con ese “presupuesto” consiga sorprender gratamente al comensal. Hay que tener en cuenta que no todas las personas se pueden permitir salir a comer o a cenar fuera de casa a menudo, por lo que de este modo tendrían la ocasión de comprobar el buen hacer de nuestros profesionales, aunque sólo sea en un par de aperitivos especiales, con el incentivo de hacerlo en una ocasión especial.
Para un evento como éste, en el que se implica promocionalmente nuestro Ayuntamiento, conseguir un ratio de comensales/ciudadano medio = 0, significa menos que ver la botella medio vacía.

