Icono del sitio PSOE IBI

Regalo envenenado

La única propuesta presentada formalmente por el CDL no pretende bajar los sueldos de los políticos locales, sino borrar del mapa las dedicaciones de los grupos de la oposición. Esto supone que nadie en la oposición podrá dedicarse a tiempo completo a la labor de controlar y fiscalizar la acción de gobierno, trabajo ya de por sí costoso y laborioso, y que lo es más si cabe con el nivel de opacidad y obstruccionismo que algunos políticos y funcionarios del Ayuntamiento de Ibi imponen.

Juan Valls decidió en su día aceptar el “regalo de Maite Parra”, la delegación de Fiestas y Tradiciones, cargo que desempeña con entusiasmo y plena dedicación, pero todo lo prometido en campaña sobre la transparencia y el buen gobierno ha quedado en el olvido.

Juan Valls no ejerce como oposición de un gobierno incomprensiblemente liderado por una persona que está siendo investigada por presuntas corruptelas. Juan no tiene ganas ni intención de trabajar para que salgan a la luz todas las tropelías o presuntos robos que han efectuado personajes como Miguel Ángel Agüera, José Antonio Onsurbe, Ana Sarabia, y varios funcionarios, todos imputados por malversación de fondos públicos, impidiendo así que se les pueda pedir responsabilidades a todos ellos.

Los grupos de la oposición seguimos trabajando en todo lo que contribuya a un buen gobierno y una transparencia total en la gestión. En el caso concreto del Grupo Municipal Socialista, además de presentar propuestas y llegar a consensos y soluciones para todos los temas que incumben a nuestra localidad, ha sido mucho el esfuerzo humano y económico para destapar y posteriormente denunciar todos los escándalos del gobierno del PP. Paramos la sangría de dinero público que se escapaba por un agujero llamado «Caja B» en el Polideportivo. Hemos denunciado los sobrecostes del Teatro Río y la Piscina Climatizada para que se esclarezcan. Destapamos el mal uso del dinero público con las tarjetas VISA. El caso sobre presunta malversación de fondos públicos que está bajo secreto de sumario y por el que está imputado Miguel Ángel Agüera y se investigan a más políticos y funcionarios, también tiene origen en una denuncia nuestra.  Hemos sido parte activa en la lucha por la revocación del acuerdo de prórroga del servicio de potable que supone una subida del recibo del agua para los ibenses. Como se pueden imaginar, todo esto ha molestado y molesta mucho a muchas personas, entre otras a algunos funcionarios «muy influyentes», a Maite Parra, cuya posición política pende de un hilo, y a Juan Valls, por razones que aún desconocemos pero que pronto o temprano descubriremos si no consigue defenestrarnos antes.

Los sueldos de los políticos locales obedecen a unas bases fijadas por la Federación de Municipios y Provincias que regulan los máximos en las retribuciones y los pactos de retribuciones locales son los que distribuyen estos recursos entre los distintos grupos políticos, es decir, regula cuántas dedicaciones exclusivas tienen el gobierno y la oposición y con qué recursos humanos deben contar.

El 30 de mayo de 1996 los concejales de entonces firmaron un pacto de retribuciones equilibrado para que cada grupo, atendiendo a su representación, tuviera la posibilidad de ejercer su función tanto en el gobierno como en la oposición.

En este primer acuerdo el grupo de gobierno podía contar con 3 dedicaciones exclusivas aparte de alcalde o alcaldesa y los grupos de la oposición integrados por un mínimo de cinco concejales, tendría derecho a un concejal dedicado exclusivamente al trabajo de dicho grupo y además tendría derecho a un secretario/a de grupo. En los grupos de la oposición donde se contará con dos o más concejales tendrían derecho a un concejal dedicado exclusivamente al trabajo de dicho grupo. Todos los concejales sin delegaciones, tenían y tienen derecho, como única retribución, a indemnizaciones por asistencia a plenos y comisiones de gobierno o informativas. Estas indemnizaciones pueden ser incrementadas si se gestiona alguna delegación de alcaldía o se ejerce la portavocía de un grupo municipal.

Este pacto de retribuciones estuvo vigente con alguna pequeña variación hasta 2003. Cuando el PP entra a gobernar con mayoría absoluta incrementan de tres a cinco el número de dedicaciones exclusivas del equipo de gobierno, además de la de la alcaldesa. Otro cambio que introducen es conceder a los grupos de la oposición de un solo concejal el derecho a un secretario de grupo a media jornada. Desde 2008 se han sucedido una serie de congelaciones y bajadas importantes en las retribuciones a todos los grupos (especialmente a la oposición). Es decir, el pacto ha ido cambiando, consiguiendo un equilibrio aceptado y consensuado por todos los grupos políticos.

Es verdaderamente sorprendente que haya sido el grupo más minoritario el que pretenda cargarse este pacto desmantelando a los grupos de la oposición. Es minoritario pero también es clave en todas las decisiones del equipo de gobierno, ya que hasta ahora en todas las decisiones comprometidas, como la subida del agua o los presupuestos, ha estado fielmente al lado de Maite Parra.

P.D.: Me pregunto, ¿esta propuesta sale de Juan Valls, sale de su partido, o sale de un funcionario que se pasa las horas en su despacho del CDL?

Salir de la versión móvil