14 de noviembre de 2013
A partir de hoy tendremos nuevos alcaldes. Hoy toma posesión uno, el otro no puede. Rafael Serralta y Juan Valls han llegado a acuerdos para garantizarse el gobierno de Ibi durante lo que queda de legislatura. Eso sí, para ejemplo de lo que nos espera en lo que se refiere a transparencia, hay que resaltar que aún no han explicado a la ciudadanía a qué acuerdos han llegado y a cuáles no.
Lo que parece evidente es que las formas cambiaran ya que Rafael Serralta es una persona con mejores modales que nuestra ya ex alcaldesa. Lo de Maite Parra ya era insostenible incluso para el Partido Popular. También hay que tener en cuenta que sobre la cabeza de la que fue alcaldesa, pende constantemente la «espada de Damocles» de la apertura del famoso secreto de sumario.
Los socialistas seguimos en el mismo lugar desde el principio de la legislatura, haciendo oposición responsable, muy exigente y constructiva, a pesar de que el PP hace todo lo posible para silenciar al máximo las múltiples propuestas que nuestro grupo presenta en comisiones y plenos, y nos dificultan lo máximo posible nuestra labor de control y fiscalización.
En la calle se escucha que el nuevo gobierno sigue siendo «el mismo perro con otro collar». Aunque el cambio de collar se agradece y ha sido muy deseable por todos los grupos de oposición, que teníamos que soportar un trato en muchas ocasiones inaguantable, lo importante ahora es cómo van a gestionar toda la transparencia prometida, perteneciendo a un Partido que mantiene el liderazgo de corrupción en la Comunidad Valenciana.
Esperemos por el bien de todos que sean capaces de contar con la oposición para consensuar todos los proyectos que queremos para nuestro pueblo, que cuenten con nuestras aportaciones, que son muchas, y que no paguen más peajes difíciles de rentabilizar al CDL, ya que el compañero de viaje que se han buscado ha demostrado carecer de criterio y sobre todo de palabra.
Lo que no tiene discusión es que los nuevos ya son viejos, llevan más de la mitad de legislatura en el gobierno y son, al igual que los descabezados representantes Mayte Parra y Miguel Ángel Agüera, forman parte del partido que está aplicando las políticas que están destruyendo tantos derechos y empobreciendo al país.
La esperanza es lo último que se pierde, pero confiar en el dúo Serralta-Valls para llevar el rumbo de Ibi, más que un ejercicio de confianza es un ejercicio de fe ciega. Ahora bien, en lo que sí confiamos es en nuestra labor y capacidad de trabajo, así que por falta de esfuerzo y dedicación por nuestra parte no será.
Susana Hidalgo

