El 18 de julio se cumple un año del incendio que puso en peligro algunos de los parajes más queridos de Ibi. Fueron días de angustia, tensión e incertidumbre. El fuego avanzó con rapidez desde San Pascual hacia la Font Roja y acabó afectando a 187,5 hectáreas. Gracias al esfuerzo de más de 200 profesionales y voluntarios, y a la coordinación entre administraciones, no tuvimos que lamentar daños personales y se lograron proteger espacios emblemáticos como San Pascual, Torretes y los antiguos pozos de nieve.

Un año después, nuestro primer deber es recordar y agradecer. A los bomberos, las brigadas forestales, las fuerzas de seguridad, la UME, Protección Civil, el voluntariado y los trabajadores municipales. Pero recordar también significa aprender. No podemos limitarnos a reconocer el trabajo realizado cuando el incendio ya se ha declarado. Debemos prevenir, preparar los accesos, cuidar el monte y disponer de medios suficientes para actuar con rapidez.

Desde el Ayuntamiento de Ibi hemos dado pasos concretos. Hemos revisado el funcionamiento del dispositivo municipal de emergencias, impulsado la cartografía forestal y trabajado en los planes municipales de respuesta. También hemos actuado sobre el terreno. Se ha mejorado el camino dels Carrascals para facilitar la entrada de vehículos de emergencia y se han realizado labores de limpieza, poda, desbroce y retirada de arbolado dañado en San Pascual-Torretes. Son actuaciones que reducen el combustible vegetal y permiten que los equipos de extinción puedan intervenir con mayor seguridad y eficacia.

Sin embargo, la prevención exige que todas las administraciones cumplan con sus responsabilidades. Y la Diputación de Alicante no lo ha hecho con la ampliación del subparque de bomberos de Ibi.

Las obras permanecieron paralizadas desde diciembre de 2022. En abril de 2025, el presidente de la Diputación se comprometió conmigo a retomarlas antes del 1 de junio. No cumplió. Finalmente, los trabajos se reanudaron y terminaron en 2026, pero al revisar las instalaciones se descubrió otro grave error: de las cuatro persianas de los hangares, solo una estaba motorizada. Cuando la Diputación reclamó a la empresa adjudicataria, esta acreditó que la motorización de las demás persianas ni siquiera figuraba en el pliego.

No hablamos de un detalle menor. Hablamos de una negligencia en la planificación de una infraestructura de emergencias.

Ibi afronta otro verano de temperaturas extremas y olas de calor. Cada semana de retraso importa. La seguridad no admite improvisaciones, excusas ni errores de esta magnitud. Desde el Ayuntamiento seguiremos haciendo nuestra parte, pero exigimos a la Diputación que actúe de inmediato, asuma responsabilidades y garantice que el subparque entre en servicio cuanto antes. Después de lo vivido hace un año, Ibi no merece menos.

Sergio Carrasco Martínez
Alcalde de Ibi

 

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