El martes 6 de julio tuvo lugar en la finca Torretes, un acto muy positivo.

El profesor Grisolía inauguró el Jardín de las Culturas, jardín al que se le ha puesto el nombre de este gran científico referente en la Comunidad Valenciana y en todo el Estado Español. Todo un acierto poner a este espacio que recoge a través de la biodiversidad las distintas culturas que han influido en nuestra historia y nuestra idiosincrasia, el nombre de este ilustre valenciano, presidente del Consell Valencià de Cultura.

Un reconocimiento a la historia que este día dio lugar a una incongruencia propia de un egoísmo abusivo y de querer apropiarse de todo, a la vez que tapar aquello que han hecho otros y que con toda seguridad es el germen sin el cual ni esta inauguración ni ningún otro acto hubieran sido posible en ese lugar. Esta finca fue adquirida por el Ayuntamiento de Ibi en el año 1993. A lo largo de los años se realizaron diversas actuaciones para rehabilitar la casa y distintos espacios para aprovechar todas las posibilidades que como paraje natural ofrece.

En 2002, hace 8 años, se firma el primer convenio con la Universidad de Alicante y se inician los trabajos de investigación en Torretes. Durante todos esos años el Ayuntamiento lo presidía Vicente García, del Grupo Socialista.

Reconocemos y felicitamos a todos los responsables que después de 2003 han seguido trabajando y haciendo posible que Torretes siga muy activa. Deseamos que se obtengan resultados muy positivos en las investigaciones en marcha y las que se puedan iniciar en un futuro porque, sin duda alguna, servirán para aumentar la calidad de vida de los ciudadanos.

No entendemos porqué en esta inauguración se dijo, en varias ocasiones, que el convenio entre el Ayuntamiento y la universidad se inició hace 6 años y no hubiera ninguna referencia, aunque fuera muy de pasada, a esos orígenes públicos que para nada hubieran desmerecido los logros actuales y la responsabilidad política de los que nos gobiernan, simplemente se hubiera hecho justicia.

Esa verdad a medias, bajo nuestro punto de vista, sólo tiene una explicación que se repite continuamente y es transmitir la idea de que antes de que Maite Parra llegara al gobierno municipal Ibi no existía.

En tono de humor diría que haber si tuviéramos suerte y se descubre la planta que cure la prepotencia, el egoísmo desmedido y el creerse el ombligo del mundo.

Antonio Martos

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