Por Juan José Millás

Si escuchas a Esteban González Pons hablar de la policía y de los jueces, no importa lo antisistema que seas, te conviertes de inmediato en una persona de orden. Ahí está, denunciando un nuevo atropello de los Cuerpos y Fuerzas de la Seguridad del Estado. Acaban de detener a José Joaquín Ripoll, presidente de la Diputación de Alicante y líder del PP en la provincia, sobre el que recaen sospechas de delitos gravísimos. ¿Creen que la supuesta comisión de esos delitos preocupa a González Pons? Para nada. Tampoco a Pío García Escudero, uno de los más notables representantes del partido conservador, que ha afirmado con toda la boca, y todos los dientes y todas las fosas nasales (con toda la cara, en fin), que la detención del supuesto chorizo mencionado más arriba es en realidad un secuestro, asunto que el portavoz remacha en el momento en el que le sacan esta foto. El jefe de los secuestradores, no se lo pierdan, es el ministro del Interior. Así que vivimos usted y yo en un sistema que no respeta derecho alguno, como cuando Fraga, presidente de honor de González Pons, trabajaba de pistolero a las órdenes de Franco.

Uno esperaba que acusaciones tan graves se sustanciaran en el juzgado de guardia. Pero la cosa se quedó ahí. No hubo juzgado de guardia, no hubo denuncia, no hubo nada, excepto caso Brugal, como hubo caso Gürtel.

Yo invitaría a González Pons y a García Escudero a dar charlas en las cárceles. Oyendo a estos prohombres echar pestes del Estado de derecho, los presos más conflictivos se convertirían en defensores del sistema.

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1 COMENTARIO

  1. Cuando los políticos se dedican a calumniar, difamar e insultar a las fuerzas de seguridad del estado así como a todo aquel contrario a su ideología política o su forma de actuar, flaco favor le están haciendo a la democracia. Sobre todo cuando lo hacen para intentar tapar sus propias miserias, vertiendo mentiras sobre los demás. No es de estrañar que el pueblo, esas personas que les dieron la confianza para dirigir el futuro de sus pueblos, comunidades o país cada día estén mas cansados de la política y los que de ella se lucran por que esto es lo único que demuestran. Mantener el poder a cualquier precio.
    Tanto luchar por una democracia y lo único que tenemos es un atajo de sinvergüenzas que si tanto respetan al pueblo y quisieran lo mejor para sus conciudadanos no dudarían en dimitir de sus puestos para así demostrar su defensa de la verdad. Nadie es perfecto todos tenemos derecho a equivocarnos pero cuando jugamos con el dinero y el bienestar de los demás tenemos que reconocer los errores pedir perdón y marcharnos. para evitar problemas mayores. Sres. Políticos nunca lloverá a gusto de todos, no son los conocedores del 100% de la verdad pero tengan muy en cuenta que sus principios serian luchar por los demás. Por su pueblo, su comunidad o su país. Principios de los que parece ser se olvidan cuando esta en juego su propio bienestar.

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